DIAS DE DOMINGO
Una vez escribí un poema haciendo referencia a este día que alguna vez fue domingo de caricias juguetonas, de desayunos en la cama, de informalidades y pasiones desbordadas, y que con el pasar de los años pasó de romántico e íntimo a familiar de gran bullicio, y se hizo costumbre a pesar de las estrecheces económicas, las ausencias de algunos, los alejamientos de otros...
Mi casa se convirtió en casa abierta para todo el que quisiera llegar, anunciando su visita o llegando sin aviso, igualmente era bienvenido, siempre esperado con cariño, olvidando entonces el tiempo largo o corto en que no se ha compartido, dejando en la entrada los reproches o las viejas rencillas.
Un día de reconciliación, de compartir, de celebración, de dar amor, de entregar sueños, de compartir ideas, de soñar juntos, de dibujar futuro, de ver pasar los años con el crecimiento de los pequeños y el asomo de las canas en los más grandes...; de preparar deliciosos postres, guardando la sorpresa para la hora del café en la larga sobremesa.
Un día en que mis hijos preguntaban: ¿quién viene hoy? y yo les decía: los de siempre, que a veces son mas o a veces son menos...Y cuando caía la tarde y se marchaban, quedabas en la soledad de la casa que cada día se agigantaba y amenazaba con vaciarse pronto, porque los hijos comienzan a buscar otros rumbos de coordenadas lejanas, y otros que por ley de vida se van para siempre...
Un día en que mis hijos preguntaban: ¿quién viene hoy? y yo les decía: los de siempre, que a veces son mas o a veces son menos...Y cuando caía la tarde y se marchaban, quedabas en la soledad de la casa que cada día se agigantaba y amenazaba con vaciarse pronto, porque los hijos comienzan a buscar otros rumbos de coordenadas lejanas, y otros que por ley de vida se van para siempre...
Siento nostalgia hoy de aquellos días en Baalbek, mi casa adorada, hoy una casa de evocación de bueno momentos entre familia y amigos, evocación de vivencias domingueras que no volverán pero que estarán en mi recuerdo hasta el final de mis días llenando el vacío que hayan podido dejar las ausencias de mis seres queridos...
En domingo el sol brilla distinto
el silencio es de los pájaros,
y el aire huele a flores
de azahar y nardos,
el tiempo se detiene
y todo se ve diferente
el cielo es más azul
y el verde es alegre...
En domingo se destierra la rutina
y se llama a la alegría,
viene de la mano del amor
que llega esplendoroso ese día,
dejas volar los sueños,
con aroma de canela
miel y cerezas...
de duendes y verdes prados,
de cascadas de caricias y
torrentes apasionados...
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